VIDEO: Ataque marxista en los EEUU repite la historia, imita la destrucción de una nación europea

—Quiero darte el cronología de eventos que llevaron a una guerra extremadamente sangrienta (en mi propio país). Te lo dejo a ti hacer conclusiones acerca de similitudes con eventos recientes en los EEUU...— 

En el video siguiente, una chica de Europa Oriental desvela las tácticas de la izquierda fuerte que llevaron a su país a una guerra civil y aniquilación. 

Ella dice que el mismo patrón se está repitiendo en los EEUU ahora mismo...

Transcripción:

Este es mi mensaje para el país más grande del mundo. En la luz de eventos recientes en los EEUU me sentía obligada moralmente a iluminar un cronología de eventos muy similar que pasó en mi país durante los años 90. La causa de esos eventos era la misma; un culto anti-religión, ultimamente malo, nihilista, que constantemente volvía a salir y causó cientos de millones de muertes en el siglo XX y sufrimientos incontables.  

Ahora defensores de ese culto quieren hacer el experimento otra vez, y en ese experimento, ustedes, gente de los EEUU, serán los conejillos de Indias. No hace mucho tiempo, yo era un conejillo de Indias de dictadores en mi país. Ese país era Yugoslavia. En lugar de darte lecciones acerca de la historia de mi propio país, quiero darte un cronología de los eventos que llevaron a una guerra extremadamente sangrienta y la disolución del país de Yugoslavia. Te dejo a ti hacer conclusiones acerca de similitudes con eventos recientes en los EEUU. 

En el año 1989, la caída del Muro de Berlín marcó la victoria del mundo libre sobre la monstruosidad tiránica del comunismo en Europa. Sin embargo, los comunistas yugoslavos no querrían dejar ir sus poderes preciosos. Porque el clima de Europa era extremadamente anti-comunista en aquel tiempo, ellos sabían que necesitaban una estrategia nueva; una ideología que seduciría a la multitud y les dejaría el poder en sus manos. Así que pensaron en una idea muy ingeniosa para nombrar de nuevo el comunismo en Yugoslavia y cambiar su nombre a socialismo. No cualquier tipo de socialismo, sino un tipo muy especial; el socialismo nacional.

Suena familiar. El cuaderno de estrategias que usaron para progresar con su agenda ya fue probado en la Alemania de los Nazis: para establecer el socialismo nacional, primero tienes que instalar odio en la gente, para crear niveles de odio que pueden llevar a genocida tienes que dividir a la gente de un país en grupos bien definidos. En otras palabras, tienes que crear un pensamiento tribal o del grupo. Eso se puede lograr en maneras diferentes. Puedes dividir a la gente por origen étnico, por raza, por religión, puedes dejar volar tu imaginación.  

Porque los Yugoslavs eran blancos, y prácticamente indistinguibles entre si, la única estrategia que podían usar era de la religión. Yugoslavia era muy mezclada de religiones y habían Serbios Cristianos Ortodoxos, Croatas Católicas y Eslovenos, y Bosnios Musulmánes; una posición perfecta para empezar.  

En la fase siguiente, comienzan a hacer políticas sociales tan terribles que eventualmente llevarán a desventajas individuales sin contar. Cuando las consecuencias de tales políticas del gobierno sean obvias, tienen que empezar a declarar que la causa de esas desigualdades es nada más que discriminación y odio de un grupo hacia otro y naturalmente tienen que empezar a gritar que esas desigualdades tienen que ser corregidas para favorecer al grupo oprimido y discriminado sobre el grupo de opresores. 

Y entonces vienen cuotas nacionales para contratar personal. Ahora sólo sustituye nacional con raza o con mujeres. Cuando los grupos son bien formados y definidos, no hay necesidad de decir que todos los medios de comunicación en Yugoslavia eran bajo el control del gobierno y estaban diseminando sin cesar la narración de discriminación mutua y odio. El miedo creciente y el sentido de inseguridad destrozaron relaciones, matrimonios y amistades. Como el miedo de discriminación y hostilidad entre los grupos estaba creciendo, la gente empezó a retirarse y aislarse dentro de su propio grupo porque no más se sentía seguro con los individuos de otros grupos. 

De repente, protestas en masa muy bien orquestadas y organizadas empezaron por todo el país contra la opresión y el asesinato de un grupo por otro. Al principio esas protestas eran pacíficas pero bastante pronto, empezaron desórdenes y destrucciones. 

Ahora que tienen la attención del público, necesitan armar una bronca. ¿Cómo armar una bronca? Lo hacen por un evento conveniente como el asesinato de un miembro (seleccionado al azar) por un miembro odioso de otro grupo y usualmente necesitas más que uno de estos eventos. En ese momento, la gente todavía no era bastante dividida. Habían unas personas razonables todavía que entendían que eran una nación bajo Dios y que no nos matamos bajo ninguna circunstancia. Ellos fueron protestando juntos, cantando para paz, tomados por las manos. Pero la hambre para poder absoluto de socialistas era más fuerte que nuestro amor el uno por el otro, y asesinatos y ataques de manifestantes siguieron. 

En la próxima fase, el momento crítico sin regreso llegó. La gente empezó a alzar barricadas en las entradas de sus cuidades, sus vecindarios, aun en carreteras y calles. Barricadas eran vigiladas por civiles armados. Cada intento por agentes de policía de quitar barricadas y desescalar la situación era en vano porque los agentes fueron matados por civiles emboscados. No se podía restaurar la paz nada más porque las noticias de primera plana, fotos, y videos de gente muerta que propagaron los medios de comunicación se volvieron desmasiado explícitos y horrorosos. Aun los idealistas hard-core quienes creían en una nación bajo la paz y amor de Dios se quebraron bajo la presión. En aquel momento, el ejercito era desplegado para restaurar el orden pero no podía hacer mucho porque era sin pistas acerca de quién era el autor de un crimen y quién era víctima; simplemente porque eran autores de crimenes y víctimas en ambos grupos. 

En las últimas etapas, aun el ejercito fue atacado durante una retirada negociada y 50 o 100 soldados fueron matados. Y justo así, Yugoslavia se encontraba en una guerra civil; cuidad contra cuidad, pueblo contra pueblo, familia contra familia, y más y más hasta que la totalidad de un territorio estaba libre del grupo enemigo. Genocidio, limpieza étnica, traslado de cientos de miles de personas eran temas de las noticias diarias. Duró cuatro años. Ciento mil personas murieron. Quinientos mil eran desplazados. Esas personas perdieron todo. Yugoslavia se ahogó por la sangre de miles de personas inocentes y fue destrozada para siempre.  

Puedes hacer la pregunta, —¿Cómo lo dejamos pasar? ¿Cómo podíamos dejar que todo se fuera tan lejos de control?— Era porque no nos dimos cuenta de quiénes eran los enemigos verdaderos. Los enemigos de la gente de Yugoslavia como una nación. En vez de saber esto, nos hicieron un lavado de cerebro para hacernos creer el cuento que nosostros, la gente, éramos los enemigos, los unos de los otros, mientras que los enemigos verdaderos estaban avanzando su agenda morboso y demente que tenía el objetivo final de poder total y sin límites.  

Esto me lleva al momento presente. El año es 2020. Y para ustedes, gente de los EEUU, si no estaba viviendo bajo una roca, tal vez notó que algo muy extraño y depravado está pasando en su país, y no está exactamente seguro de qué es y de dónde viene porque la última vez que miró era una nación bajo Dios, un país de individuos libres e independientes con derechos iguales bajo la ley y valores centrales de vida, libertad y búsqueda de felicidad. Y de repente, hay protestas, disturbios, incendiarismo, asesinatos y destrucción de propiedad pública y privada y mucha mucha gente gritando que los EEUU es increíblemente racista e injusto. Y apenas acaba de lograr hacer su café de la mañana y prender la tele, y ya puede ver que los estadounidenses que antes estaban unidos ahora están como perro y gato y un grupo de personas simpáticas y amables está diciéndole que debe aceptar la violencia y el odio contra los estadounidenses porque lo merece. 

Si has prestado atención a lo que pasó en Yugoslavia, espero que ya te has dado cuenta que tus enemigos verdaderos no son sus conciudadanos estadounidenses. Los que son tus enemigos quieren que tu y tus conciudadanos se odien y que se maten mientras que ellos (los enemigos) te quitan tus derechos constitucionales, tus libertades, tu país, tu patrimonio, tu estio de vida, y el futuro de tus hijos. Aunque es más que obvio que hay grupos muy bien organizados que se usan como herramientas para instalar o aumentar el odio y crear división entre estadounidenses, sólo son una metástasis que se ha extendido por el país sano. Por supuesto, son organizaciones terroristas violentas y tienen que ser quitadas también pero el cáncer principal que está matando a los EEUU, el origen de todo este caos viene de otro lugar. 

Los enemigos verdaderos y extremadamente peligrosos de la gente estadounidense son los funcionarios elegidos en su gobierno, en sus estados, en sus tribunales, representantes, gobernadores, alcaldes, jueces, y los que están tirando de las riendas, los que odian a la gente estadounidense tanto que aun sacrificarían la vida y prosperidad de sus propios hijos, sólo para verlo quemarse y para ver sangre estadounidense derramada. Ellos son muy enfermos, dementes, poseídos por su ideología y están en posiciones altas en el gobierno. Ellos están gobernando sus estados, sus ciudades, y haciendo deciciones en sus tribunales. Ya saben muy bien quiénes son. Ya saben muy bien lo que ya han hecho a estados y ciudades estadounidenses que antes prosperaban. Ellos son resentidos, sanguinarios, con hambre para el poder, y quieren que ustedes y sus hijos sufran en miseria y que les rueguen por misericordia. Ellos no van a dejar su proyecto no importa si intentan complacerlos, sin que, la gente estadounidense (ustedes) los detengan. Tal vez estás pensando, —No es posible— pero piensa de nuevo. ¿Cuántos tiranos hay, y cuántos de ustedes, la gente decente estadounidense? ¿Qué les hace pensar que pueden hacer lo que quieren contigo? Ellos te pueden jugar como un tonto una y otra vez y se piensan invencibles. ¿Qué les hace pensar que son dioses, superiores moralmente e intelecualmente comparados con ustedes los estadounidenses que aman la libertad?  

Sí, lo adivinaste. El hecho que lo hicieron, que salieron con el suyo. Cada vez que no se enfrentaron ninguna resistencia y no vieron ni una consecuencia de sus crimenes contra la gente estadounidense.  El momento ha llegado para que ellos paguen por su traición. 

¿Qué debes hacer tú? 

Primero, tienes que dejar de preocuparte si te llaman racista, un supremacista blanco, una persona egoísta que quiere propagar la coronavirus o cualquier nombre -bueno- que tienen para ti. Este miedo irracional de estigma, una fobia de ser llamado racista, tiene más implicaciones destructivas que aun puedes imaginar. Deja de preocuparte si vas a ofender a alguien. El número de personas ofendidas por ti, practicando tus derechos de la primera enmienda es directamente proporcional a cuán exitoso eres en deudas. Esto significa que, lo más ofendidos lo más feliz estás. Deja de intentar basar tu conversacion en los hechos o la lógica. Deja de explicarte; es inútil. Estás malgastando tu tiempo y energía preciosos. Ellos tienen un cuaderno de estrategias y cambiar sus ideas no es parte de él. 

Segundo, ejerce tus derechos de la segunda enmienda. Esto significa estudiar cuidadosamente y en detalle las leyes de armas en tu estado. Entonces, ármate. Si no has usado un arma antes, asiste una capacitación básica de armas. Esto es muy importante porque tienes que saber usar un arma apropiadamente para proteger a ti mismo, a tu familia, y tu propiedad para que puedas evitar lastimarte o lastimar a una persona innocente a causa de uso no apropiado de un arma. Sé un dueño de armas responsable.  

Tercer y de la más importancia, ejerce tus derechos de la primera enmienda. Por supuesto, es muy importante votar en noviembre pero temo que no será bastante. He visto tal diversidad de las maneras con que los socialistas robaban elecciones en Yugoslavia y estoy absolutamente segura que tus tiranos harán sus mejores esfuerzos para hacer lo mismo. Tienes que hacer algo ahora mismo. Tienes que salir a las calles, unirte con otros pacíficamente y hacer una protesta contra la tiranía y la violación de tus derechos Divinos, y los de millones y millones de personas decentes estadounidenses. Hay que hacer oídas sus voces. 

Tienen que enviar un mensaje muy claro y en voz alta a los funcionarios elegidos en el gobierno federal y en los estados que bastanste ya y que quieren que ellos actuen ahora contra la tiranía. Recuérdenles por qué votaron por ellos y por qué son elegidos. Recuérdeles de su deber sagrado de proteger la visión de los padres fundadores de los EEUU. 

Díganles que quieren sus derechos constitucionales defendidos y protegidos. Díganles que quieren su historia preservada. Díganles que quieren poder ejercer en libertad sus derechos de libertad de expresión, poder mostrar abiertamente y en libertad su amor por su país, poder poner una bandera de los EEUU enfrente de sus casas con orgullo, y poder mostrar abiertamente su orgullo de su patrimonio, su cultura, y su nación. Díganles que ustedes se paran orgullosamente con la policía estadounidense y que la ayudarán de la misma manera en que quieren que la policía los ayude a ustedes. Díganles que quieren que traten a ustedes como adultos quienes pueden hacer sus propia decisiones. 

Díganles que no hay lugar para el socialismo en los EEUU. Díganles que quieren quitar de sus cargos y del gobierno los traidores de la gente estadounidense. Díganles que quieren acusarles y enjuiciarles para la traición y crimenes contra la humanidad y que si no son quitados de sus cargos que ustedes, los estadounidenses que aman la libertad, van a soltar todo su enojo contra los tiranos y los quitarán ustedes mismos. 

Es su obligación constitucional proteger el legado de los padres fundadores y luchar contra cualquier forma de gobierno de tiranía que viola sus derechos constitucionales. Nunca se olviden por qué celebran el Día de Independencia. 

No tengan miedo que los van a atacar por ejercer sus derechos de la primera enmienda. Por supuesto que sí, serán atacados. Si pasa eso, defiéndanse. Recuerden que defensa personal no es violencia. No importa lo que les digan y las acusaciones que les hacen. Si nosotros, la gente libre del mundo, perdemos los EEUU, perderemos el mundo. 

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