VIDEO: Familia Cristiana sale de los EEUU, se instala cerca de Rostov, Rusia

Mi Vida en Rusia — Llamada de la Fe: Sacerdote Ortodoxo Estadounidense se muda a Rusia con su esposa y sus ocho hijos e hijas. Video documental total de 15 minutos, transcripción y fotos... 

Padre Joseph Gleason hizo la decisión de poner su fe sobre las ideas seglares de hoy y salió de los EEUU para criar a sus ocho hijos e hijas en Rusia, que él siente que ofrece uno de los últimos bastiones de Cristianismo en el planeta. 

Hace sólo 30 años, Rusia tenía ateísmo oficial del estado; ahora se podría decir que el país que se llamaba —un enigma envuelto en un misterio— es el país más religioso en Europa. ¿Hizo Padre Joseph la decisión correcta? ¿Y cómo era llevar a 8 niños y una esposa a un país donde ni una persona de su familia hablaba el idioma nacional? 

TRANSCRIPCIÓN

Padre Joseph Gleason: 

[Pasó muchos años después de] la conversión de mi familia a Cristianismo Ortodoxo. Dejamos nuestra casa en los EEUU, intentamos aprender este idioma muy difícil, y la primera semana que estamos aquí, la temperatura se baja hasta -35 grados Celsius (-31 Fahrenheit) - la Navidad más fría en Rusia en más que ciento veinte años. 

Todavía no sabíamos aun cómo íbamos a inmigrar. Venimos como turistas y dijimos, —Pues, vamos a resolverlo.—  

Pienso que no empezó con investigando un lugar a donde mudarnos, ni con saber mucho de Rusia. Empezó con un par de cosas. Una era nuestra conversión, la conversión de mi familia a Cristianismo Ortodoxo.  

La otra mitad es simplemente la tristeza con la que he visto la descomposición - la descomposición moral - en los EEUU durante la década pasada. Hay muchas cosas con las que no he estado feliz, una de las más grandes que tocó un punto sensible conmigo en una manera negativa era la idea de —matrimonio— homosexual. Son decididos redefinir lo que significa matrimonio en realidad. 

Empezamos a buscar. Consideraba unos países en América del Sur, e investigué varios países en Europa. Un par de cosas que se importaban mucho a mi esposa y a mí era que el país a donde íbamos a mudarnos debía permitir la educación en el hogar legalmente. Ahora, si la gente quiere enviar a sus hijos a escuelas públicas o privadas, está bien, pero nosotros siempre hemos educado a nuestros hijos e hijas en el hogar. Esto es cómo lo queremos hacer, entonces, querríamos seguir haciendolo. 

Eso limitó mucho nuestras opciones porque no hay muchos países donde matrimonio homosexual no se reconoce, uniones civiles no se reconocen, y a la misma vez, se permite la educación en el hogar. Y así eso nos redució a una lista corta. 

Vine aquí (a Rusia). Vine aquí otra vez. Y la tercera vez que fui en avión, mi esposa y yo decidimos que nos íbamos a mudar a Rusia. —Vamos.— Y vinimos a la zona de Rostov Veliky, no Rostov-en-Don, sino Rostov Veliky, que está a casi tres horas (por carro) al norte de Moscú.

Me enamoré con el lugar. Es una cuidad que tiene más que 1100 años. Esto es abrumador para mí. En los EEUU si puedes encontrar un edificio de más que doscientos años, es como un artefacto antiguo. Hay bares y dachas aquí que tienen muchos años más que eso. 

Hay literalmente cinco monasterios Cristianos Ortodoxos aquí, sólo en la ciudad de Rostov. Ahora, hay más fuera de la ciudad. Pero sólo dentro de los límites urbanos de esta ciudad pequeña de trienta mil personas, hay cinco monasterios Cristianos Ortodoxos. ¡Esto es más que hay en Texas! Sabes, Texas es donde vivía veinte cuatro años de mi vida y lo amo. Texas tiene cuatro monasterios Ortodoxos en todo el estado. Y eso es un estado que es enorme - es del tamaño de Francia. 

Siempre he sido el ratón del campo no el ratón de la ciudad. Me gusta ir a donde hay árboles y tierra, y así necesitaba un lugar que tenía civilización, supermercados, estaciones de servicio, pero que estaba lejos de la ciudad grande. 

Sabes, si necesito ir por carro (por la carretera) a Moscú, lo puedo hacer. No hay problema. Puedo manejar por una hora hasta Yaroslavl - con una población de más que 500,000 - y muchas tiendas que necesito están allí.

Pero para mi vida diaria, me gusta el ritmo lento. Me gusta vivir en un acre de tierra, tener un tractor, plantar un jardín, y poder vivir tranquilamente en paz. En los EEUU teníamos varios acres de tierra y una casa de dos mil pies cuadrados, y ahora tenemos un acre de tierra y una casa de mil setecientos pies cuadrados. Así que es bueno. 

Padre Joseph:

Pues, no ves muchos garajes para dos carros en Rusia rural, pero soy un estadounidense mimado y lo querría. Te digo lo que pasó. En realidad lo intentamos de la otra manera (sin un garaje). Tenemos dos carros. Hay 10 de nosotros en la familia, no cabemos dentro de un carro, así que tenemos dos carros. Y pasamos los últimos inviernos Rusos llegando a entender que en Rusia, invierno no es algo que pasa durante un par de semanas y ya... 

RT (Tim Kirby): Sí, dura meses. 

Padre Joseph:

Los rusos son expertos en lidiar con el invierno. Así, literalmente meses de quitar el hielo de los carros, de quitar la nieve de los carros...

Tim: Hablando de lo profesional, quiero decir....

Padre Joseph:

Sí, ésta (pala gigantesca para la nieve) es la cosa. 

Tim: No sería muy útil en Illinois ni Texas. 

Padre Joseph:

¡Tienes razón! ¡Ésa es la cosa auténtica! 

Tim: ¡Wow!

Padre Joseph:

Aquí está la prueba de que estamos en Rusia rural pero que estamos aquí en el siglo veinte uno. Sabes, se ve como una dacha rusa normal, pero entonces está este garaje para dos carros con una puerta eléctrica. 

Pues, de modo parecido, aquí está este edificio viejo. Empezaron a construirlo con troncos, le pusieron un exterior de madera, ha estado aquí durante años...¡y entonces aquí está esta antena parabólica gigantesca!  Y eso es porque, en lugar de convertir esto en una banya/sauna, estoy haciendo de esto mi oficina. Aquí está donde enseño muchas de mis clases de inglés en línea por Zoom. Y así tengo una conexión de internet de banda ancha en mi oficina. 

Tim: ¡Sí, wow, es como trabajar en una banya! ¡Maravilloso! 

Padre Joseph:

Sí, es una salita maravillosa de madera. Tengo un sofá, una biblioteca pequeña, un fridge pequeño con unos refrescos dentro, una impresora, y pongo mi laptop allí en este escritorio grade hecho en casa. Tenemos el internet de banda ancha y me siento en este sillón y enseño inglés a niños y me gusta mucho. Es pacífico aquí. 

Padre Joseph:

O, y aquí están los invernaderos, como puedes ver, tres allá. Son invernaderos bastantes grandes. Esto es un muy buen lugar para...

Tim: ¿Estaban aquí antes de que vinieron ustedes? 

Fr. Joseph:

No, nosotros los añadimos. Y así, es bueno. Aquí, la primavera comienza tarde. En los EEUU, puedes plantar en marzo o abril, pero aquí, no quieres plantar hasta mayo. Pero con este (invernadero), todo se calienta un poco más temprano y puedes seguir con las plantas un poco más hasta llegue el invierno otra vez. Puedes empezar a plantar aquí en abril (con el invernadero), y puedes seguir con las plantas por todo septiembre y octubre. 

Tim: Y hablando de esteriotipos rusos...¡wow! Es un tractor de Belarus...¡maravilloso! ¿Pusiste la pegatina —racing— allí? 

Padre Joseph:

No, así vino, si lo puedes creer. Lo conseguí en Yaroslavl. Tiene las luces grandes...

Tim: ¡Qué bien! 

Padre Joseph:

¡Mi tractor de carreras —tuneado—!


Padre Joseph:

Así, en los EEUU, teníamos impuestos muy bajos. Estábamos en el campo, yo tenía una casa en el campo, unos acres de tierra, y todavía estábamos pagando más que mil dólares cada año en impuestos. Pero eso es bajo, sabes. Mi hermana y otras personas a quienes conozco están pagando cinco, seis, siete, ocho mil dólares estadounidenses cada año, sólo en impuestos de propiedad. Pues, aquí, es maravilloso. Cada año - y tengo esta casa, tengo un acre de tierra - y cada año yo pago menos que cincuenta dólares por todo el año para los impuestos de propiedad. 

Tim: Sí, yo pagué ocho dólares este año.

Padre Joseph:

Sí, es casi nada. Es extraordinario. Así, hablando estrictamente, hay impuestos de propiedad aquí pero...

Tim: Es muy nominal. 

Padre Joseph:

Exactamente. 

Padre Joseph:

El primer año (en Rusia) era muy duro. Y se hizo aun más duro porque uno o dos meses después de que llegamos, fui diagnosticado con una cierta forma de cáncer. Y piensa de todo: salimos de nuestro hogar en los EEUU, venimos a un lugar nuevo, estamos intentando aprender este idioma muy difícil, y nuestra primera semana aquí, la temperatura baja hasta trienta y cinco grados Celcios menos cero, esto es muy inusual. Usualmente, no está tan frío aquí. Lo hizo la primera semana que estábamos aquí. Fue la Navidad más fría en Rusia durante ciento veinte años. Y, sabes, habían muchas frustraciones, muchas dificultades. No sabíamos todavía cómo íbamos a inmigrar. Venimos como turistas y dijimos, —Vamos a resolverlo.— 

Ya estás llevando una carga enorme, ya estás como si apenas podías caminar, y entonces, o, ¡tienes cáncer encima de todo eso! Así que, en lugar de hacer lo que había planeado hacer - el primer verano yo tenía deseos de viajar con mi familia por toda Rusia y ver las bellezas de San Petersburgo o las bellezas de Moscú, estas catedrales increíbles, monasterios, los paisajes bellos por toda Rusia, los árboles, las lagunas, los ríos - en lugar de eso, mi esposa (quien todavía no hablaba ruso), y nuestros ocho hijos e hijas (quienes todavía no hablaban ruso) tenían que estar varados en un apartamento en Rostov mientras que yo estaba a tres horas de distancia fuera en Moscú, vomitando por la quimioterapia. Apestaba. Era mal. 

Gracias a Dios, ahora que somos residentes permanentes de Rusia, la mayoría del cuidado médico que recibimos es gratis. No tenemos que pagar por el cuidado. Pero durante un periodo corto, aun si tienes que pagar por el cuidado, y aun si sufres algo grande como cáncer, cirugía, o quimioterapia, sabes, te quebraría en los EEUU, pero aquí sólo es una molestia, pero es posible hacerlo. Por la cirugía y tres semanas en el hospital, pagué un total de, yo diría, menos que mil quinientos dólares - en gastos corrientes, cien por ciento. 

Padre Joseph:

Mientras vivíamos en los EEUU, yo era un ingeniero de computadoras durante cerca de veinte años, y así, nuestros ingresos vinieron del trabajo que hacía con computadoras. Y entonces yo era un sacerdote, básicamente gratis. El obispo me ordenó un diácono, y entonces como sacerdote, y servía como un sacerdote en los EEUU pero no me pagaron por eso. 

La mayoría de lo que hago ahora es enseñar inglés. Así proveo por mi familia. Y la Iglesia Ortodoxa Rusa no me ha enviado nada, aun hasta hoy en día. Me han aceptado calurosamente, pero aun en Rusia, si quieres ganar dinero como un sacerdote, tienes que buscar una parroquia que es lo bastante grande para mantenerte. No puedes ir al medio de la nada, a una iglesia pequeña de tal vez quince o veinte personas y esperar que van a poder mantener a una familia de diez. 

Y así, tal vez si viviéramos en Moscú, entonces me podrían poner en una iglesia donde sería posible hacer de eso mi único trabajo. Pero aquí, estamos haciendo básicamente lo que estábamos haciendo en los EEUU. Tengo una fuente de ingresos, hay trabajo que hago, pero como sacerdote, no lo hago por el dinero. Lo hago porque tengo fe en Cristo y así es como quiero servir a Dios. 

Tengo muchos estudiantes. Tengo docenas, tal vez cerca de cuarenta estudiantes ahora, que enseño en línea via Zoom. Y entonces hay casi cien niños en los décimo y undécimo grados en el pensionado del monasterio de Varnitsky, donde lo les enseño - a veces en línea, y a veces yo voy para allá y les enseño cara a cara.  


Padre Joseph:

Pues, como dije, Rostov Veliky — con una población de cerca de treinta mil personas - tiene cinco monasterios Cristianos Ortodoxos increíbles, y eso es uno de ellos. Esto es el monasterio Varnitsky. Y a la sorpresa de mucha gente, ¡es el lugar de nacimiento de San Sergius de Radonezh!

Tim: O, veo, es nuestro santo patrón de este podcast, y el santo patrón de mucho más. ¡Aun no sabía que se nació aquí! 

Padre Joseph:

Sí, cuando tenía unos pocos años más su familia se mudó a Radonezh, pero en realidad se nació aquí. De hecho, los íconos en cada lado del arco aquí son los Santos Cyril y Maria, sus padres. 

Tim: Ah, yo veo...

Padre Joseph:

Y así, a la derecha ves esta catedral grande y roja, esta iglesia grande y roja. Su casa estaba aproximadamente allí hace setecientos años. 

Tim: O...

Padre Joseph: 

No sé cómo mantenían un registro de eso, pero estoy impresionado.  

Tienen una escuela Cristiana Ortodoxa increíble aquí. Así, aquí en Rostov, puedes ir a la escuela pública, puedes hacer la educación en el hogar, o puedes enviar a tus hijos a la escuela Ortodoxa aquí que es gratis. No tienes que pagar por eso. 

Y para los últimos dos grados del colegio, los décimo y undécimo, hay un pensionado de primera categoría para niños. Es increíble, envian a niños hasta aquí de todo el país. Les dan pruebas, y los mejores se pueden quedar aquí. Es casi como una secundaria privada. Muchos de los niños que estudian aquí van después al seminario y lo hacen brillantemente. Un buen número de ellos ya son cleros en la iglesia ahora. 

Y así, para estos dos grados - el décimo y el undécimo - para el pensionado, vengo aquí y enseño inglés a casi cien estudiantes. 

Padre Joseph: 

Tenemos esta entrevista y hablamos y hablamos, pero no importa por cuántas horas hablamos y lo hacemos un podcast, aun va a ser sólo una fracción de lo que hemos podido experimentar por los últimos años, sólo asimilando Rusia, dándonos cuenta de la gema que es. 

¿Es perfecta? De ninguna manera. Si quieres encontrar cosas negativas aquí, las encontrarás. Por supuesto, sabes, amigos, parientes, la gente en tierra (en los EEUU) están aterrorizados (al principio). Están diciendo, —¡Eres un loco! ¡Eres loco de atar! ¿No sabes que Rusia es aterradora, que Rusia es escalofriante? Tengo miedo que algo mal vaya a pasar.— 

Así que empecé a tomar fotos. Voy a la estación de servicio, voy al supermercado, tomando fotos - sólo de cosas sencillas, cotidianas, normales. Y recibo esta respuesta asombrosa de personas en línea, personas me escriben diciendo, —¡O, cielos! ¡El supermercado está lleno de comidas!— Sabes, por eso existen. Están llenos de comidas. La gente tiene esta idea que todavía son los años setenta o los ochenta, pero por eso decidí, sabes...el sitio web del cual soy editor —Fe Rusa— mucho de lo que están intentando hacer es decir la verdad a la gente acerca de cosas sencillas en Rusia. 

No tiene que ser de otro planeta. Sólo estamos mostrando las iglesias, mostrando reuniones de comunidades, mostrando comidas rusas. Cosas que son rutinarias y cotidianas aún son asombrosas a estadounidenses porque comienzan a darse cuenta, —Oye, Rusia...Hay gente normal en Rusia, esposos y esposas y niños, y hay escuelas, parques, comidas ricas, y buena música, vestidos bellos para mujeres y música popular...— Así que, para mí, es como mi propio, pequeño, sabes, no quiero decir proyecto misionero porque tiene demasiadas connataciones...de verdad sólo quiero mostrar a la gente que Rusia es un buen lugar. 

Padre Joseph: 

Sí, casi triplicamos la población del pueblo cuando nos instalamos aquí...Tim: ¡O, sí! ¡No pensé en eso!


Por más secuencias de alta calidad de Rostov, Yaroslavl, y el Aro de Oro de Rusia, ve One Flew Over Rostov the Great, y también disfruta del video siguiente: 

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