Rusia ofrece asilo a 15.000 granjeros sudafricanos cristianos blancos

Por supuesto, Rusia y Sudáfrica tienen muchas cosas en común: ambos tienen raíces europeas, ambos son cristianos, con una cultura agraria y agrícola, y así, aunque desde luego que la diferencia de lenguaje puede ser un obstáculo para los que se instalen pero de todas maneras Rusia ofrece una cultura muy hospitalaria.

Originally appeared at: Turley Talks

Nota del editor: Como ya lo hemos escrito, rápidamente Rusia se está transformando en un refugio político y espiritual para las comunidades Cristianas conservadoras. Como el Occidente liberal es cada vez más agresivo contra los conservadores, Rusia, con sus grandes extensiones de tierra y su religiosidad revitalizada, está siendo más atractiva para los que desean un estilo de vida tradicional.


Rusia está considerando recibir 15.000 granjeros blancos de Sudáfrica ya que su nación está empezando a caer en tribalismo peligroso y violento.

No estoy seguro de cuantos de ustedes están siguiendo estas noticias provenientes de Rusia y Sudáfrica, pero es muy, pero muy interesante.

He aquí una pequeña información del contexto: Una de las últimas movidas del Parlamento de Sudáfrica ha sido el haber votado recientemente en favor de una moción que empezará con el proceso de modificar la constitución nacional para permitir la confiscación de tierras en posesión de los blancos, sin ninguna compensación para los granjeros y los propietarios de las tierras.

Y esta medida ha sido aprobada gracias a la influencia del líder Julio Malayma, negro y marxista, que ha crecido como un serio contendiente en la próxima elección nacional. Malayma es un populista de la izquierda radical y también un nacionalista racial y ha hecho un llamado para le expropiación de las tierras en manos de los blancos para que, tal como lo plantea, sean “devueltas” a los negros africanos.

Públicamente ha propuesto la violencia contra los granjeros blancos. Su retórica racista es realmente escalofriante. Si van a YouTube escucharán algunas palabras horrorosas salidas de su micrófono. Se ha reportado que ha dicho que no está llamando a asesinar a los blancos, al menos por ahora. Es algo terrible.

No es necesario aclarar que la violencia de hecho se dirige cada vez más y más contra los granjeros blancos como símbolos de la herencia del “apartheid” en Sudáfrica. Tenemos estadísticas que muestran que los granjeros blancos son cuatro veces más víctimas de la violencia que el promedio de los ciudadanos sudafricanos

Durante el año pasado hubo más de 400 ataques a las granjas, es decir, más de una por día, que es un número cuatro veces mayor que el registrado en la década pasada. Y se espera que en el 2018 las cifras superen ampliamente las del último año.

Hablando en general, Australia se ha levantado y llevado no sólo a la toma de conciencia de esta terrible injusticia racial, si no que también ha dado asilo a los granjeros y a sus familias.

Fue la primera nación que ayudó a estos granjeros abriéndose a ellos y acelerando los trámites inmigratorios, y muchos de estos granjeros han aceptado la invitación. Lo que es muy revelador con respecto a este tema es que la cantidad de expatriados e inmigrantes en Australia es tan importante que ha llevado a que un Miembro del Parlamento compare esta apremiante situación a la de la guerra civil en Siria, lo que muestra la gravedad del problema.

Ahora Rusia viene en ayuda de estos granjeros. Según se ha informado Rusia está considerando el ofrecerles tierra cultivable en el sur de Rusia a más de 15.000 granjeros sudafricanos.

Según lo entiendo, las tierras están en Stavropol, justo arriba de la República de Georgia, y es interesante que a raíz de esta crisis, un cierto número de granjeros sudafricanos ya se ha establecido a lo largo de los años.

Ya una delegación de Boers o de estos granjeros blancos sudafricanos han venido a visitar Rusia y el plan parece ser que empezará con la migración de 30 familias a Stavropol y dar comienzo así al proceso de preparación para recibir muchas más en un futuro cercano.

Por supuesto, Rusia y Sudáfrica tienen muchas cosas en común: ambos tienen raíces europeas, ambos son cristianos, con una cultura agraria y agrícola, y así, aunque desde luego la diferencia de lenguaje puede ser un obstáculo para los que se instalen, de todas maneras Rusia ofrece una cultura muy hospitalaria.

Pero pienso que estas semejanzas subrayan que algo más importante se está desarrollando aquí. es decir, los caminos a través de los cuales los sentimientos nacionalistas, populares y tradicionales están creando una red internacional de alianzas solidarias.

Estamos viendo esto en Europa con el ascenso del grupo Visegrad Four1 (Grupo de Visegrado) y algo comparable con la asociación de los gobiernos nacionalistas de Austria e Italia y acabamos de ver el éxito de la cumbre entre Víctor Orban de Hungría y el Primer Ministro Bibi Netanyahu en Israel donde los nacionalistas húngaros y los realmente ultra-nacionalistas están forjando vínculos estratégicos muy fuertes.

Estamos presenciando el intento de formar una nueva alianza nacionalista-populista entre Rusia y los Estados Unidos, siempre que los medios corporativos y el Estado Profundo, infatuado por la Guerra Fría, dejen alguna vez de interferir.

En medio de todo esto, estamos viendo como naciones como Rusia y Australia están desarrollando alianzas solidarias con los granjeros de Sudáfrica.

Lo que resulta muy interesante en esto es la semejanza en la forma con la cual Rusia y Australia conducen los términos en que se da su relación con respecto a sus partidos nacionalistas de derecha y sus políticas; ambas naciones han sido capaces de incorporar los valores nacionalistas en la corriente principal de su política y sus normas.

Consecuentemente, la difícil situación de los granjeros blancos en Sudáfrica no ha sido incluida entre las preocupaciones raciales de la Derecha nacionalista, ni siquiera las de la Derecha-Alternativa; si bien, sin duda, están preocupados.

Pero los sentimientos nacionales y populares han hecho su camino dentro de la principal corriente política tanto en Rusia como en Australia (por supuesto más en Rusia ya que Australia todavía tiene como base del poder un núcleo duro de una izquierda secular, mientras que en Rusia el ala izquierda básicamente ha sido diezmada, como lo ha sido en la Europa Central y Oriental) pero ambas, Rusia y Australia, están mostrando la promesa del tipo de solidaridad y de alianzas que pueden forjarse en una era nacionalista, populista y tradicionalista.

Esto es importante por que el secularismo globalista no se ha preocupado para nada de la difícil situación de los granjeros blancos en Sudáfrica. Recordemos que, para los globalistas, Sudáfrica representa el triunfo del idealismo de los derechos humanos, de la democracia liberal, de la justicia social y que estos ideales, optimistas y promisorios, pueden ser la base de un mundo en paz e inclusivo.

Les, será muy difícil encontrar una sola elite globalista que muestre aunque sea una mínima preocupación por estos granjeros blancos; incluso he leído una nota en el diario británico ultra liberal The Guardian que lisa y llanamente niega que haya algo por lo que haya que preocuparse en Sudáfrica y llega hasta a acusar a la vieja derecha racista de provocar una conspiración y una crisis artificiales.

En definitiva, esto se da solamente porque los globalistas, como este escritor, se niegan a reconocer que el triunfo globalista en Sudáfrica es llevarla a un colapso completo, total y contundente.

Entonces resulta que la nación, la cultura, la tradición, el idioma, la tierra, y sí, la raza también, tienen importancia; estas cosas realmente le interesan a los pueblos; y todos los intentos de crear un orden social sin tenerlas en cuenta, como en este experimento globalista, fracasan y están cayendo en un viejo tribalismo prácticamente en todo el mundo y especialmente ahora en Sudáfrica, tal como lo decimos. Estos granjeros no van a encontrar a nadie que piense como los globalistas que quiera ayudarlos aquí y ahora.

Pero encuentran que los nacionalistas y populistas y sus aliados políticos realmente quieren ayudarlos; estos comprenden realmente la naturaleza de la cultura, las costumbres, la tradición, la tierra y la raza y el papel que estas juegan en la población de una nación; ven a Sudáfrica cayendo en una corrupción tribal; y Rusia y Australia están logrando darles refugio a estos granjeros como parte de un mundo que está siendo reconfigurado en base a los sentimientos y las alianzas nacionalistas y populistas.

Hay que estar atentos y ver como se desarrollan las cosas en Sudáfrica y qué pasa con el ofrecimiento por parte de Rusia y Australia de aceptarlos como refugiados.

Traductor: Juan Boló


1  Grupo integrado por la República Checa, Hungría, Polonia y Eslovaquia

  • Shqip
  • العربية
  • English
  • Français
  • Deutsch
  • Bahasa Indonesia
  • Português
  • Русский
  • Español