Antigua práctica rusa de prepararse para la oración

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En la Iglesia Rusa antes del comienzo de las reformas Nikonian del siglo 17, había un costumbre piadoso del así llamado -comienzo de las siete reverencias- que todavía se observa rigurosamente en la tradición Rito Antiguo y también en parroquias Yedinoverie (comunidades del Rito Antiguo del Patriarchate de Moscú). Es un ritual corto que consiste de oraciones cortas, la señal de la cruz, reverencias y postraciones, hechos ambos antes y después de la regla de oración, cuando uno entra o sale de la iglesia, y también antes de comenzar cualquier trabajo. En este artículo, hablaremos de esta tradición y por qué es tan importante para creyentes Yedinoverie. 

Preparación para la oración 

En la Iglesia Rusa antigua, la vida de un Cristiano era lleno de experiencias en la iglesia y era iluminada por oración. Sin embargo, en las mentes de nuestros antepasados, había una actitud que vida en el mundo es totalmente sin gracia y llena de vanidad y por ser así, no se puede empezar una oración ni participar en un oficio divino justo como está. Sino, se necesita hacer unos ritos preparatorios. Uno de estos rituales es ponerse ropa de oración especial. Hombres se llevaban caftánes encima de sus camisas, mujeres venían llevando vestidos que eran más elegantes que sus vestidos cotidianos, mujeres también llevaban pañuelos prendidos con alfileres que cubrían sus cuernos y hombros. Tales prendas se consideraban más apropiadas para los oficios divinos y ayudaban a los creyentes a estar más enfocados en acercarse a Dios y dejar de un lado todas sus preocupaciones mundanas. Vale la pena notar que esta práctica de llevar prendas especiales para la oración es común a todas las religiones tradicionales. Vino a Rusia del imperio bizantino y es equivalente a la tradición de los cleros de ponerse prendas sagradas antes de los oficios. Ponerse prendas especiales para la oración servía como el primer paso para cambiar su mente y sintonizarse a un humor de oración que se fortalece por un -comienzo de siete reverencias-. 

La idea de la serie inicial de oraciones especiales es reunir pensamientos sueltos, calmar los sentimientos, y enfocarse en lo que está pasando en la iglesia antes del comienzo del oficio. Al principio, esta serie de oraciones iniciales consistía en una bendición del sacerdote, el Rey de los Cielos, el Trisagion hasta el Padre Nuestro y el Señor ten piedad reiterado 12 veces. Muchos oficios divinos de la Iglesia antigua tenían oraciones preparatorias parecidas. Escribimos en más detalle de esas oraciones en [el comienzo típico de oraciones].

Sin embargo, con el tiempo, las oraciones preliminares se convirtieron en una parte integral de los oficios religiosos. Así que en la conciencia religiosa de Rusia antigua había la necesidad de una introducción inicial individual que era el comienzo de las siete reverencias. Su historia es muy antigua: el rito ya se anota en manuscritos, en particular en la colección de Cyril Belozersky (†1427). Esta secuencia de oraciones se consideraba como el más mínimo, so no era posible orar las Oraciones de medianoche por la mañana y el Compline por la tarde, las cuales se sustituyen por las oraciones más conocidas matutinas y vespertinas que fueron compuestas tan tarde como el siglo 19 para los creyentes piadosos Yedinoverie. La actitud reverente a la observancia del comienzo de siete reverencias aun se considera un rasgo distintivo de Creyentes Antiguos, por el cual se diferencian de los Ortodoxos modernos, quienes no oran según el Rito Antiguo. Es un hecho bien conocido que unas corrientes entre los Creyentes Antiguos, llamados soglasie, aun usan el comienzo de las siete reverencias como su regla de admisión a sus comunidades (por ejemplo, los Spasovtsi).

Estructura del comienzo de las siete reverencias 

El comienzo de las siete reverencias comienza con la Oración del Publicano, y cada oración se acompaña por la señal de la cruz y una reverencia. 

Dios, ten misericordia de mí, un pecador (reverencia).

O Señor quien me creyó, ten misericordia de mí (reverencia). 

He pecado veces incontables, Señor ten misericordia de mí, y perdóname, un pecador (reverencia). 

Es de Verdad Apropiado (seimpre seguido por una postración). 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo (reverencia). 

Ahora y siempre y hasta los siglos de siglos. Amén (reverencia). 

Señor ten piedad; Señor ten piedad; Señor bendice (reverencia). 

El comienzo de las siete reverencias concluye con un despedido corto, —Señor Jesucristo, Hijo de Dios, por las oraciones de Su Madre Más Pura, por el poder de la Cruz Honorable y Vivificadora, mi Ángel Guardian Santo, y todos los Santos, ten misericordia de mí y sálvame, un pecador, porque Eres bueno y el Amante de humanidad. Amén (postración sin la señal de la cruz). Si el comienzo de las siete reverencias concluye con una oración, entonces tres reverencias con la Oración del Publicano se hacen después del despedido. 

Sin duda, cada Cristiano es libre escoger cómo y cuándo orar en casa: si orar usando un libro de oraciones o leer los Salmos, usar el Libro de las Horas o orar con sus propias palabras. Sin embargo, saber las tradiciones de la Iglesia y desear compartir la experiencia de Cristianos quienes vivían y adoraban a Dios antes de nosotros también puede dar fruto. Una preparación especial de oración antes de la regla de oración puede ayudarle a tratar con más reverencia y responsabilidad su comunicación diaria con Dios y evitar que se vuelva una rutina. 

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