Dios no es amor

Amor se ha convertido en el ternero de oro nuevo, el ídolo nuevo, el dios falso nuevo a cuyos pies el mundo moderno ha sido ordenado hacer reverencias...

Si aceptamos la manera en que el mundo moderno define -amor-, entonces tendríamos que concluir que Dios no es amor. 

Dios es santo. Él es un fuego devorador. Él es el camino, la verdad, y la vida. Dios es muchas cosas. Pero Él no es amor. —Por lo menos, no según la manera en que el mundo abusa de la palabra -amor-—. 

Si amor es lo que dos personas sienten cuando —se enamoran—, entonces Dios no es amor

Si amor es una emoción poderosa que fluye por los corazones de dos personas que están —haciendo el amor—, entonces Dios no es amor

Si amor es lo que se siente cuando desea profundamente tener a otra persona cerca de usted y no puede imaginar estar sin esa persona, entonces Dios no es amor

Dios no es un sentimiento. Dios no es una emoción. Dios no es un deseo. Así que, Dios no es amor. —Por lo menos, no según la manera en que el mundo abusa de la palabara -amor—. 

AMOR DE TRUCHAS

Un video famoso ha sido circulando, describiendo lo que al autor le gusta llamar —amor de truchas—. Su cuento es así:  

—Joven, ¿por qué estás comiendo esa trucha?— 

—Porque amo truchas.— 

—O. Amas truchas. ¿Por eso la sacaste del agua y la mataste y la herviste?—  

—No me digas que amas esta trucha. Te amas a ti mismo y porque la trucha sabe rica a ti, eso es porque la sacaste del agua, la mataste, y la herviste.— 

Tanto de lo que se llama -amor- hoy en día es de verdad -amor de truchas-. Una pareja joven -se enamora-. Un joven y una mujer joven -se enamoran-. ¿Qué significa eso? Eso significa que él vio en esa mujer a alguien quien él sentía que podría proveerle con todas sus necesidades físicas y emocionales, y que ella vio en ese joven a alguien quien ella sentía podría proveer por sus necesidades. Pero cada persona está buscando satisfacer sus propias necesidades. No es amor del uno por el otro. La otra persona se convierte en un vehículo para mi gratificación.  —La mujer de mis sueños.— —El hombre de mis sueños.— —Un vehículo para mi gratificación.— 

Según la lengua moderna inglesa —Amor— = —Lujuria—. 

Y si amor es el mismo que lujuria, entonces Dios no es amor

EL TERNERO DE ORO

Hace más que 3,000 años, cuando el diablo les convenció a los israelitas a adorar al ternero de oro en el desierto, él fue artero en cómo lo hizo. . Sabía el nombre que usaban para Dios, y ni siquiera les pidió cambiarlo. No dijo, —Dejen de adorar a su dios y comiencen a orar a Baal o a Molech o a cualquier otro dios.— En vez de eso, les convenció que levantaran un ídolo que no tenía semejanza ninguna a Dios. 

El diablo les permitió seguir usando el mismo nombre para Dios y seguir con el mismo sacerdocio de antes. Sólo les ayudó a levantar un ternero de oro, y llamar al ídolo por el nombre de Dios. Aaron, el sumo sacerdote, hizo una proclamación y dijo, 

Mañana será fiesta á Jehová.

Esto es la misma cosa que dirían en otras situaciones, cuando verdaderamente estaban adoarando al Señor correctamente. La palabra —Jehová— es una traducción de la palabra hebrea —YHWH—, que es un nombre apropiado para Dios. En este caso en particular, las palabras no cambiaron. La única cosa que cambió era la definición de una palabra particular. La palabra —Jehová— antes se refería al Dios quien creyó el universo entero y quien había guiado milagrosamente a Moisés y a los israelitas fuera de Egipto. Pero ahora, en este caso, la palabra —Jehová— se usó en referencia al ternero de oro. 

Por cambiar la definición de una palabra, los israelitas se cayeron en idolatría. Mientras sus palabras afirmaban que estaban adorando a Dios, de verdad solamente estaban adorando a una estatua inánime hecha de oro. 

En culturas donde la religión hindú es popular, la gente sigue adorando a vacas hoy. Pero entre culturas que son más tradicionalmente cristianas, el diablo tiene que usar un enfoque un poco diferente. Levantar un ternero de oro y llamarlo —Jehová— no es bastante sutil para engañar a la mayoría de gente. 

Así que en vez de redefinir la palabra —Jehová— o la palabra —Dios—, ¿por qué no simplemente redefinir una palabra que se identifica estrechamente con Dios? 

REDEFINIR EL AMOR

Uno de los pasajes más queridos de la Biblia es 1 Juan 4:8, que dice explícitamente: 

—. . . Dios es amor.—

Y por supuesto las Escrituras hablan verdaderamente. Pero esta verdad sólo es útil para los que saben qué es amor. Si el lector piensa que amor es una emoción, o que el amor es sexo, o que amor es el resultado más bajo en un partido de tenís, entonces decir —Dios es amor— no hará nada menos causar confusión. 

Me hace pensar en este poema repugnante por J.V. Cunningham: 

DIOS

Dios es amor. Así que por inversión
Amor es Dios, y sexo conversión 

Yo apenas podía hacerme compartir un poema tan repugnante con nadie - excepto por el hecho de que resume casi perfectamente la idolatría que hoy es desenfrenada en la sociedad del Oeste aun en la Iglesia. 

El diablo ha redefinido la palabra —amor— para significar su opuesto. Los poderes de maldad nos han convencido que amor no tiene nada que ver con paciencia, responsabilidad personal o sacrificio. 

—Amor— así se ha convertido en el ternero de oro nuevo, el ídolo nuevo, el dios falso nuevo a cuyos pies el mundo moderno ha sido ordenado hacer reverencias.

Constantemente nos alimentan con la mentira de lo que significa —amar—. Y entonces los defensores del infierno alegremente nos recuerdan que —Dios es amor—. Por este truco lingüístico, nos dicen que Dios es lujuría, Dios es egoísmo, y que Dios es sodomía.

Pero si esto es lo que es -amor-, entonces esto es exactamente lo que DIos no es. Fingir que no es así es nada menos que idolatría. No es diferente que levantar una estatua de un ternero de oro y llamarlo -Jesús-. 

—Jesús salva— ¿dice usted? Pues, no, este no puede salvar. No este -Jesús-. 

—Dios es amor,— ¿dice usted? Pues, no, Él de verdad no lo es. No este -amor-. 

La palabra -amor- se usa más que tres cientos veces en la Escritura Sagrada. Y no podemos cambiar las enseñanzas de la Escritura. La Biblia habla de amor con tanta frecuencia y tan exhaustivamente que no podemos ignorarlo. 

El único recorrido sano es que nos arrepentimos. Necesitamos arrepentirnos de la manera en que hemos abusado de la palabra -amor-. Necesitamos arrepentirnos de nuestra idolatría. 

¿QUÉ ES AMOR?

En las Escrituras, el Espirítu Santo inspiró al apóstol Pablo y él escribió 1 Corintios 13:4-6, que nos provee con una descripción apropiada de amor:   

  • Amor es sufrido
  • Amor es benigno
  • Amor no tiene envidia
  • Amor no hace sinrazón
  • Amor no se ensancha
  • Amor no es injurioso
  • Amor no busca lo suyo 
  • Amor no se irrita
  • Amor no piensa el mal
  • Amor no se huelga de la injusticia
  • Amor se huelga de la verdad 

Repasando esta lista, es muy difícil ver como cualquier cosa en el -amor libre- de modernidad o en el movimiento -LGBT- tiene algo que ver con amor verdadero. Diga a una pareja no casada que es mal fornicar y no habrá nada sufrido ni benigno en la manera en la que le responde. Diga a homosexuales que no tienen derecho acostarse con cualquier persona que les guste y averiguará por si mismo si ellos se enojan fácilmente o no. 

Si amor no busca lo suyo, entonces ¿por qué dan tanta prioridad a su propio placer sexual? 

Si amor no se huelga de la injusticia, ¿por qué se llenan de alegría por cada forma de actividad sexual que condenan las Escrituras Sagradas? 

Si amor no es orgulloso, ¿por qué tienen desfiles de -orgullo- homosexual?

Si un hombre se acuesta con su novia, o si se acuesta con otro hombre, sus acciones no tienen nada que ver con -amor-. Sus hechos son impacientes, poco amables, y deshonran a otros. Él es lleno de envidia, egocéntrico, y orgulloso. A él le gusta el mal y rechaza la verdad. Y si le recuerda de esto, él se enoja muy fácilmente. Esto no es amor. Esto es el opuesto de amor. 

¿QUIÉN ES AMOR?

Si de verdad entendemos el amor, entonces habla la verdad cuando decimos, —Dios es amor—. 

En los párrafos siguientes, haga clic en los enlaces para ver los pasajes de Escritura Santa que corresponden. 

Jesús es Dios. Así que Jesús es amor. Esto significa que Amor se convirtió en un hombre quien caminaba con nosotros en la tierra. Amor se encaró con pecadores. Amor les dijo a la gente arrepentirse. Amor les dijo a la gente amarse. Amor les dijo a la gente dejar de pecar. 

Amor insultó a maestros falsos, llamándolos hipócritas, sepulcros blanqueados, y sepientes. Amor se enojó con personas que no tenían compasión. Amor hizo un azote, desarmó mesas, y ahuyentó a la gente que estaba profanando el templo. 

Amor sanó a los enfermos, dio vista a los ciegos, y levantó a los muertos. Amor le advertía a la gente del infierno, y le proveía un camino al Cielo. Amor siempre era bueno pero Amor no siempre era simpático. 

Amor es la Resurrección y la Vida. Amor promete que todos los que le siguen a Él vivirán para siempre. 

Amor el el Alfa y el Omega, el comienzo y el fin. Amor dice que gente sexualmente inmoral tendrá su parte en el lago que se quema con fuego y azufre, que es la segunda muerte. 

Amor es paciente. Él nos ha dado muchas oportunidades de arrepentimiento. Y si nos arrepentimos, entonces nos regocijaremos con Él para siempre en el Cielo. Pero los que se rechazan arrepentir eventualmente serán echados en los fuegos eternos del infierno. 

Amor tiene que reinar hasta que Amor ponga a todos sus enemigos bajo sus pies.

Y esto será el momento cuando de verdad Amor triunfa.

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