Como el bautismo en el agua representa la creación del universo por Dios

La Iglesia entendía que el Espíritu de Dios daba vida en las aguas de creación y también reconocía Su Presencia que animaba dentro de sus aguas de bautismo. Como el Espíritu de Dios dio vida a la creación por agua, ahora Él usa agua para realizar vida nueva en la restoración y re-creación de cristianos. 

Considere, sin embargo, cual antiguo es el misterio (del bautismo) prefigurado aun en el origen del mundo mismo. En el principio, cuando Dios hizo el cielo y la tierra, —el Espíritu— se dice, —movía por las aguas—. Él Quien movía por las aguas, ¿no estaba Él trabajando en las aguas?—

St. Ambrose de Milan, Sobre los misterios

En el principio, cuando oscuridad y luz se mencionan primeramente, el Espíritu Santo y agua se introducen entre ellos.

EN el principio crió Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz: y fué la luz

En Génesis, el paso de tinieblas a luz se señala por el Espíritu Santo y agua. Esta pauta se repite por todo el resto de la Escritura. El bautismo se supone agua, como una persona pasa de tinieblas a luz. Entonces, todos los bautismos continualmente señalan atrás a la creación. 

Cada vez que se ocurre un bautismo en la Escritura, las mismas pautas aparecen: 

En el bautismo de Noé, el diluvio de Agua señaló el paso de la tierra de tinieblas espirituales a luz. Las aguas del diluvio destrozaron a los malos y también llevaron el arco de Noé a seguridad encima del Monte Ararat. Noé y su familia pasaron de ser marginados de la sociedad a ser gobernantes supremos y padres del mundo nuevo postdiluviano. Su lugar en creación se renovó por su bautismo.   

En el bautismo infantil de Moisés, las aguas bautismales lo llevaron de la muerte a la vida, de condenación a aceptación, de esclavitud a realeza. Su bautismo le conferió un nobre nuevo, un futuro nuevo, y una identidad nueva. 

En el bautismo de Israel en el Mar Rojo, las aguas del Jordán destrozaron al mal ejército egipcio y también se separaron para traerle libertad a la gente de Dios en el éxodo.  Los Israelitas pasaron de ser esclavos despreciados a ser una nación nueva bienaventurada con rumbo a la tierra prometida.

En los bautismos de purificación ceremoniales del Antiguo testamento, las aguas causaron que los israelitas pasaron de impuridad ceremonial (no permitidos adorar en el Templo) a puridad ceremonial (permitidos en el Templo), así expresando el pasaje espiritual de tinieblas a luz.

En el bautismo de Naamaan, las aguas fueron instrumentales en la renovación de la salud del cuerpo y el alma de Naaman. La séptima vez que se metió en el río Jordán, su carne se curó de lepra y su alma consiguió fe en el Dios de Israel. Este era un pasaje bautismal de tinieblas a luz. 

Y finalmente en el Evangelio de Juan, hay una recapitulación del relato de la creación en Génesis: 

EN el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 

Este era en el principio con Dios. 

Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fué hecho. 

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. 

Y la luz en las tinieblas resplandece; mas las tinieblas no la comprendieron.

Juan 1:1–5

El mundo estaba en tinieblas espirituales pero la Luz verdadera venía - y esta Luz es Jesucristo. Pero ¿quién señalaría el sendero a la Luz? A partir de entonces, Juan contesta esta pregunta: 

Fué un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. 

Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, para que todos creyesen por él. 
—Juan 1:6–7

Y ¿qué era el ministerio del Precursor Juan? Era un ministerio de bautismo. El mundo estaba en tinieblas espirituales y Juan el Precursor vino como una voz —llamando en el desierto— bautizando a gente y señalándole la Luz verdadera de toda la creación. Así las pautas siguen constantes: El bautismo el el agua marca el pasaje de tinieblas a luz. 

Este misterio cristiano marca el pasaje de tinieblas a luz, de muerte a vida. Es como uno cambia de ser un marginado a estar en la misma presecia de Dios. Marca la jornada de ser —derordenada y vacía— (Gen. 1:2) a ser —bueno de gran manera—(Gen. 1:31).

Como ha observado Jordan Bajis:

La Iglesia entendía que el Espíritu de Dios daba vida en las aguas de creación, —el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas— (Gen. 1:2); y también reconocía Su Presencia que animaba dentro de sus aguas de bautismo. Como el Espíritu de Dios dio vida a la creación por agua, ahora Él usa agua para realizar vida nueva en la restoración y re-creación de cristianos. 

El bautismo hace eco de el movimiento en creación de tinieblas a luz. Y su importancia eterna está en la limpieza del pecado y la renovación (creación nueva) por el Espíritu Santo. 


1  Ambrose of Milan, On the Mysteries. http://www.newadvent.org/fathers/3405.htm (accessed November 5, 2015).

2  Genesis 1:1-3

3  Bajis, Jordan. Common Ground: An Introduction to Eastern Christianity for the American Christian. (Minneapolis, MN: Light & Life Publishing, 2006), 334.