8 Espíritus de maldad: hay que conocerlos de vista para derrotarlos

El Monje Nilus compiló sus consejos para monjes y así no todos de ellos son aplicables en la vida mundana. Pero veamos lo que podemos usar de ellos para nosostros mismos. 

El 26 de noviembre es un día muy conocido para muchos de nosotros porque en este día la Iglesia Ortodoxa celebra el día festivo de San Juan Chrysostom. Pero un día antes, el 25 de noviembre, el calendario eclesial marca el día de conmemoración del discípulo de San Juan - el Venerable Nilus, él quien ayunaba (de Sinai) - cuya obra —Sobre los ocho espíritus de maldad— fue incluida en la colección ascética famosa —Philokalia—. Será el sujeto de nuestra atención fija, y puedo decir, merecida hoy. 

Los ocho pecados capitales y las últimas cuatro cosas, por Hieronymus Bosch. Fragment: glotonería. Madrid, Museo de Prado  Foto: wikipedia.org


No necesitamos esperear, sin embargo, que aquí descubriremos algún conocimiento secreto de fuerzas demoníacas que antes desconocíamos. No vamos a los ocultistas para información, sino a un asceta quien vivía con su hijo durante cuarenta años en una cueva cerca del Monte Sinai. Pienso que el título de la obra de Nilus el Venerable atraerá el interés de muchos admiradores de algo como eso, de lo misterioso, pero no, veremos que sólo es una denuncia de nuestras propias pasiones y consejos —aburridos— sobre cómo luchar contra ellas. 

En general, la literatura ascética es difícil de asimilar para nosotros porque nuestra vida espiritual es bastante escasa e inerte. Queremos impresiones, no trabajo duro y cotidiano.   

Nilus el Venerable nombra las ocho pasiones de los espiritus de maldad, por una mano, enfatizando su esencia perniciosa y por la otra, como si para indicar que los demonios tienen su propia, digamos, especialización en la tentación de humanos. Así, la lucha contra las pasiones no es solamente la oposición de uno contra sus propias inclinaciones pecaminosas, sino también contra los espíritus malos, los demonios, trabajando por ellas.   

Glotonería

Necesitamos comida para mantener las funciones esenciales de nuestros cuerpos. Pero, al mismo tiempo, comida es la fuente principal de tentación. Justo al principio de sus instrucciones, Nilus el Venerable hizo una analogía entre fuego y el vientre, entre leña y comida. —Una gran llama se enciende por una multitud de leña y una multitud de comida alimenta lujuria,— escribió él. Así que, el ayuno debe empezar, no tanto con limitar las comidas como con limitar la cantidad de comida. 

Esta verdad común, que todos nosotros sabemos, muchas veces se desatiende. He llegado a entender el hecho de que el ayunar se convirtió en algo legal y así no causaba nada de arrepentimiento en personas que ayunaban. Después de todo, puedes llenar tu vientre con comida sin grasa hasta que tengas dificultad en respirar, puedes mimarte constantemente con mariscos y pescados deliciosos. Formalmente, con tal actitud, el ayuno no se rompe, porque una persona no tiene nada dento y no omite nada. 

Creo sinceramente que es mejor comer un pedazo de pollo hervido con pan y beber un vaso de kefir durante el ayuno que comer camarones, salmón, truchas y otros mariscos caros hoy. Además, mucha gente hoy no se pueden permitir comprar aun merluza ni comida enlatada, mientras un cartón de leche o de requesón es asequible para muchos. ¿Qué es el punto de comer comidas -del ayuno- si, como dijo Nilus el Venerable, esto enciende nuestros vientres?  

—Si te rindes al deseo de llenar tu estomago,— sigue él, —entonces nada será bastante para satisfacer tu voluptuosidad; porque glotonería es un fuego que devora una sustancia combustible y siempre exige algo nuevo.— 

Además un estomago saciado es una fuente de pensamientos pecaminosos y fantasías, mientras que privación de necesidades naturales despierta pensamientos de muerte inminente y todas las consecuencias seguientes. 

Fornicación

Fornicación es un hijo de glotonería. La —mecánica— de pasión es muy sencilla aquí. Estar saciado sumerge a una persona en pensamientos pecaminosos, la mente está hecha añicos y en tal estado de ebriedad, se cae bajo la influencia de la pasión de fornicación porque simplemente ya no la puede resistir. 

—Fornicación toma a saciedad como su aliado (para ayudarla- nota del autor),— escribe Nilus el Venerable, —se convierte en uno de los adversarios de la mente, y lucha contra ella hasta el fin, junta con sus enemigos.— Así sigue el deseo natural de Cristianos de evitar fiestas y celebraciones durante los ayunos porque personas del sexo opuesto estarán presentes necesariamente y esto es una fuente de peligro: —Él que se protege de estas flechas no va a reuniones atestadas, no se vaga distraidamente en celebraciones. Porque es mejor quedarse en casa tranquilamente y estar en oración que, pensando en honrar los días festivos, convertirse en presa fácil para el enemigo.— 

Además, Nilus el Venerable da muchos consejos (primeramente, por supuesto, para hombres, porque él mismo era hombre) en lo que respeta a conducta con mujeres. Él señala que uno no debe ni dar una razón para conversación, ni una mirada, porque —el demonio de lascivia ataca a un luchador ascético ferviente con rapidez, echándole de repente flechas de lujuria apasionada.—

Codicia

Como hizo el apóstol Pablo (1 Tim. 6, 10), Nilus el Venerable nombra el amor de dinero como la raíz de todo mal, y así escribe: —Hasta que arranquemos dinero del alma, quitar las otras pasiones no será exitoso porque ellas crecerán otra vez como ramas jóvenes de un árbol viejo.— 

Nilus el Venerable compiló sus consejos para monjes y así no todos son aplicables en la vida mundana, pero veamos lo que podemos usar para nosotros mismos. Sencillamente no podemos vivir sin ganar dinero. El Santo dice que es generalmente mejor eliminar cualquier ingreso material por gastarlo en obras de beneficencia porque —él quien adquiere mucho está enredado en preocupaciones.— Viviendo en el mundo, nosotros también estamos enredados en preocupaciones pero que no sean estas preocupaciones para nuestro propio bien, sino para el bien de nuestros seres queridos y familias. Para combatir el amor de dinero, es necesario gastar tan poco que sea posible en si mismo, especialmente para cosas que no son necesarias y sólo traen placer de corto plazo. 

Ira

¿Con cuánta frecuencia fracasamos en manejar nuestra ira e irritación? Cuando todo dentro está hirviendo, es muy difícil detener este proceso. Nilus el Venerable tiene discernimiento maravilloso en este caso: —Prepárate para ser sumiso y amante de abuso: sumiso con la gente, y cariñoso con nuestros enemigos; porque esto es el uso natural de ira: oponer la serpiente (el enemigo antiguo) con hostilidad.— Resulta que la lucha contra ira tiene que ser construida en la capacidad de desviarla hacia el enemigo de la raza humana. 

Ira es un sentimiento fuerte, el uso correcto del cual aun puede contribuir a fortalecer el ascetismo de uno. 

Pesar

Esta pasión con frecuencia está engendrada precisamente por ira: —Pesar es el desaliento del alma y es el resultado de pensamientos enojados; porque enojo desea venganza; No poder vengarse cria pesar.— También, pesar surge con amor y apego al mundo material. Por una mano, entendemos muy bien que todo en este mundo está sujeto a descomposición, destrucción, y muerte, pero por la otra mano, siempre queremos algo más: vivir bien, comer buena comida, dormir más, etc. Aquí está dónde entra el pesar. Cuando estamos esforzándonos constantemente para más, lamentamos lo que hemos perdido. 

Si Cristo verdaderamente se convierte en una fuente de alegría para nosotros, entonces pesar perderá su poder e infuencia. Pero esto puede ser logrado en maneras que sabemos bien, la cosa principal es hacer todo lo posible para no debilitar su trabajo, estrés. Tal vez nuestras capacidades ya están débiles y limitadas pero esto ya es algo. 

—Sé especialmente agradecido en aflicciones, porque es por ellas que la gracia de intercesión es percebida más claramente. Así por gratitud, ahuyentando de ti las aflicciones que te suceden, no vas a oscurecer la belleza brillante de satisfacción valiente,— acaba Nilus el Venerable. 

Desaliento

Desaliento es el —agotamiento del alma.— Cuando las fuerzas de adentro son malgastadas en cosas pecaminosas, entonces el alma ya no puede aguantar la multitud de tentaciones que caen sobre ella y se cae en desaliento. En tal estado, no habrá inspiración, no habrá una renovación, sino sólo habrá el entendimiento que esto ya no es posible y que uno tiene que, por alguna manera, salir de este hoyo.— Así, Nilus el Venerable da el consejo siguiente: 

—La paciencia cura a uno de desaliento y también el hacer su deber (a pesar de falta de deseo) con toda auto-obligación, por el temor de Dios.—

Paciencia: tal vez, paciencia sencilla, banal, pero firme es la herramienta principal para combatir el desaliento y sin ella, no se puede vencer esta pasión. 

Vanagloria

Vanagloria destroza el significado de todo trabajo y convierte al asceta en un —trabajador libre— quien no recibirá ninguna recompensa. —La abstinencia de un hombre vanidoso es como humo de una caldera; los dos se esparcen en el aire,— escribe Nilus el Venerable. Para resistir esta pasión, es necesario ahuyentar de la mente cualquier pensamiento de elogios humanos. Demonios lo devolverán y así, en este caso, necesitas intentar ver los defectos de lo que has hecho por tu trabajo.—

Nilus el Venerable nos recuerda que por el hecho ascético uno puede ser elevado y aun puede recibir fuerzas de los demonios para trabajos aun más grandes, pero esto sólo sirve para empeorar su posición. Así, tienes que ser extremadamente cuidadoso con vanagloria. 

Orgullo

Nilus el Venerable dice que orgullo es —un tumor del alma, lleno de sangre estropeada— e indica que por su orgullo se cayó del Cielo del arcángel y por humildad es un hombre elevado al Cielo. 

Me parece que los imágenes y reproches que se abundan generalmente en la literatura ascética son extremadamente importantes aquí. —Mira tu naturaleza, que eres tierra y cenizas, y pronto serás hecho polvo; ahora digno, y después de poco tiempo serás un pequeño gusano. ¿Para qué alzar tu cabeza cuando pronto se pudrirá?— escribe Nilus el Venerable. Estas no son solamente palabras, necesitas intentar sentirlas e identificarte verdaderamente con ese gusano. El gusanito de verdad no tiene nada de que puede ser orgulloso. 

También, orgullo es combatido por la memoria de pecados del pasado, aunque estos de los que nos hemos arrepentido. Cualquiera relajación, y el pensamiento que ya hemos vencido algún pecado, no solamente nos volverá al alma, sino también la -sazonará- libremente con orgullo. 

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Espero que estas pocas notas permitan a alguien renovar su vida espiritual, aun un poco, y hacer su propio, aunque pequeño, trabajo de ascetismo. Y también quiero que no veamos como aburrida la literatura ascética, sino cada vez que la leemos, espero que descubramos dentro una solución a nuestros problemas espirituales. ¡Que Nilus el Venerable, cuya memoria celebramos hoy, nos ayude en esto!